El peso es el resultado de múltiples factores, muchos de los cuales
no podemos cambiar. De hecho, cuestiones como la distribución corporal
de la grasa en el cuerpo y en parte el metabolismo están escritas en
nuestros genes. Sin embargo, aunque algunas personas tienen una
tendencia a acumular más grasa que otras y les cuesta más trabajo
adelgazar, nadie engorda sólo por la genética. Es el ambiente en el que
nos movemos, lo que hacemos y dejamos de hacer lo que determinará si
engordamos o no.
Así como con los pequeños aumentos de calorías y
la falta de movimientos engordamos sin darnos cuenta, también podemos
revertir esta tendencia y conseguir un peso saludable de la misma manera
silenciosa y efectiva.
