Cuando somos jóvenes tenemos un motor que funciona muy bien y se calienta poco, es decir, pierde poco oxígeno en forma de radicales libres, y además tenemos muchas sustancias antioxidantes. Cuando vamos siendo mayores, el motor funciona peor, produce más radicales libres, y nosotros tenemos menos sustancias antioxidantes”.El resultado es que las células se van deteriorando y con ellas todo el organismo, lo que se manifiesta interna y también externamente.

